Resistencia Suburbana no es una banda más del reggae argentino. Esa dosis rockera que lleva al frente la convierte en una de las que mayor agite y fiesta generan. En las primeras horas de ayer, en el club Floresta, los tucumanos tuvieron la primera oportunidad de confirmarlo, y lo agradecieron cantando cada una de los temas y bailando sin pausa.

Impulsada "Con la fuerza del mar", su nuevo disco, la banda le puso calor a la fría noche. El público, entre el que sobresalía el más afín al rock barrial, colgó sus trapos en la bandeja del club y animó la previa con las bandas tucumanas.

Aunque poco favorecidas por el sonido, Espíritu y El Club del Reaggae le pusieron ganas y buenas canciones a la fiesta. El Club, banda liderada por Oscar "Flaco" Orellana, parece haber encontrado su esquema de trabajo y suena cada día más ajustada. Lo suyo, como lo de Resistencia, tiene mucho de rock, tal vez por la ausencia deliberada de vientos.

De leones de acero
Resistencia abrió su set con una intro instrumental que anunciaba lo que vendría. El primer tema fue "El león". Por problemas técnicos, la banda se vio obligada a empezar de cero tres veces, hasta que finalmente los micrófonos de la batería quedaron en su lugar y sin acoples.

A partir de allí se sucedieron las canciones que durante 17 años fue construyendo la banda caracterizada, además, por la particular forma de raggar de Luis Alfa, el cantante. Entre ellos, "Iron, Lion, Zion", el tema de Bob Marley que el grupo grabó en una versión propia en un disco tributo al "rey del reggae".

Pero pocos temas causaron tanto fervor y adhesión como "Por cultivar marihuana", que fue dedicado a quienes perdieron la libertad por fumar, tener o cultivar la hierba.

A casi dos horas de haber empezado el show, Resistencia se bajó del escenario habiendo pasado la prueba de la primera vez en tierra extraña.